22 may 2009




Si a un perro le dan de comer cada ves que hacen sonar la campana, si en un momento suena la campana, va a tragar saliva aunque no tenga comida.


Lo nuevo a lo que no estamos acostumbrados, nos incierta, nos inquieta.


¿Para qué vamos a cambiar si estamos bien así?




Por qué nos acoatumbramos a estar mal? Por qué nos acostumbramos al dolor?


Nos da pánico la idea de despertar y sentir que todo cambió.

Hay flores mas fáciles y mas difíciles pero todas en un momento se habren y sueltan su esencia.

3 comentarios: